Custodia internacional: ¿puede mi expareja trasladarse a otro país con nuestros hijos?
Qué ocurre cuando uno de los progenitores quiere trasladarse a otro país con los hijos y qué puede hacerse si no existe acuerdo.

Cuando una pareja se separa y uno de los progenitores quiere trasladarse a otro país con los hijos, la situación puede complicarse mucho.
No se trata simplemente de decidir dónde quiere vivir cada adulto. Cuando hay menores, hay que tener en cuenta la patria potestad, la residencia habitual de los hijos, el régimen de custodia y si existe o no acuerdo entre ambos progenitores.
En el despacho hemos gestionado numerosos conflictos de custodia internacional, incluidos casos en los que uno de los progenitores se ha llevado a los menores a otro país y situaciones especialmente complejas en las que han intervenido autoridades y tribunales de distintos Estados, entre ellos Rusia.
Por eso, si tu expareja quiere marcharse al extranjero con vuestros hijos, conviene actuar antes de que el traslado se produzca.
¿Puede mi expareja llevarse a nuestros hijos a vivir a otro país?
No siempre.
El cambio de residencia habitual de un menor requiere el consentimiento de ambos progenitores o, en su defecto, autorización judicial.
Esto es importante porque tener la custodia no significa automáticamente poder decidir unilateralmente que los hijos se vayan a vivir a otro país.
Custodia y patria potestad no son exactamente lo mismo.
¿Y si yo no estoy de acuerdo con el traslado?
Si no existe acuerdo, el progenitor que quiere trasladar a los hijos puede solicitar autorización judicial.
Será entonces el juzgado quien valore la situación concreta.
En este tipo de procedimientos pueden ser relevantes cuestiones como:
- la situación de los menores;
- dónde viven habitualmente;
- su escolarización;
- la relación con ambos progenitores;
- el motivo del traslado;
- cómo afectaría el cambio a la relación con el progenitor que permanece en España.
No conviene intentar resolver una situación así simplemente mediante acuerdos verbales.
Si el traslado es importante y permanente, debe quedar jurídicamente bien planteado.
¿Qué ocurre si se lleva a los niños sin mi permiso?
Aquí el problema puede cambiar completamente.
El Ministerio de Justicia considera sustracción internacional de menores el traslado o retención unilateral de un menor de 16 años desde el Estado en el que reside habitualmente a otro Estado, cuando se realiza sin consentimiento del otro progenitor y sin autorización judicial.
Por ejemplo, puede aparecer un conflicto cuando uno de los progenitores:
- se lleva a los menores a otro país sin autorización;
- viaja con ellos y después decide no regresar;
- cambia su residencia sin comunicarlo;
- incumple una resolución judicial relacionada con los menores.
No significa que cualquier viaje al extranjero sea automáticamente una sustracción internacional.
Lo importante es analizar por qué se produjo el traslado, cuál era la residencia habitual de los menores y qué derechos tenía cada progenitor.
Un problema que puede volverse muy serio
En nuestra experiencia, los casos de custodia internacional pueden complicarse muy rápido.
Hemos llevado situaciones en las que uno de los progenitores se ha marchado con los hijos a otro país y después ha sido necesario actuar ante diferentes sistemas judiciales.
También hemos tenido asuntos relacionados con Rusia y con otros países.
Cuando el menor ya está fuera de España, el problema deja de ser simplemente una discusión entre los padres.
Puede ser necesario coordinar procedimientos, documentación y autoridades de dos países diferentes.
Por eso, cuando existe un riesgo real de traslado, es mejor actuar antes que intentar solucionar el problema cuando los menores ya están fuera.
¿Qué puedo hacer si creo que mi expareja se los va a llevar?
Si existe un riesgo real, el Ministerio de Justicia indica que pueden solicitarse judicialmente medidas para prevenir la salida del menor.
Entre ellas:
- prohibición de salida de España salvo autorización judicial;
- prohibición de expedir el pasaporte del menor o retirada del pasaporte;
- obligación de obtener autorización judicial antes de cambiar el domicilio del menor.
Estas medidas no se aplican automáticamente.
Hay que solicitarlas y explicar por qué existe ese riesgo.
Por eso es importante no esperar hasta el último momento si existen indicios claros de que el otro progenitor pretende trasladarse con los menores sin acuerdo.
¿Qué pasa si ya se los ha llevado?
Si los menores ya han sido trasladados a otro país, hay que analizar rápidamente qué procedimiento puede utilizarse.
Cuando el menor residía habitualmente en España y ha sido trasladado o retenido en otro Estado, puede existir un procedimiento de restitución internacional.
La Autoridad Central española puede recibir la solicitud y trasladarla a la autoridad correspondiente del país donde se encuentra el menor. Sin embargo, la decisión final sobre el retorno corresponde al tribunal del país en el que se encuentra el menor.
El procedimiento concreto dependerá también del país al que hayan sido trasladados los hijos y de los convenios internacionales aplicables.
Por eso dos casos aparentemente similares pueden terminar teniendo una tramitación muy diferente.
¿Qué importancia tiene la residencia habitual del menor?
Mucha.
En asuntos internacionales no basta con preguntar:
“¿De qué nacionalidad es el niño?”
También hay que determinar dónde tenía realmente su vida organizada antes del conflicto.
La residencia habitual puede ser fundamental para decidir qué autoridades deben intervenir y si se ha producido un traslado ilícito.
Por eso pueden ser importantes elementos como:
- domicilio;
- colegio;
- médico;
- actividades;
- tiempo que llevaba viviendo en ese país;
- entorno familiar y social.
En estos casos la documentación que demuestra dónde estaba establecida la vida de los menores puede convertirse en una parte importante del procedimiento.
¿Y si mi expareja dice que solo se va de vacaciones?
Hay que distinguir entre un viaje temporal y un cambio de residencia.
No son lo mismo.
El problema aparece cuando un viaje que debía ser temporal termina convirtiéndose en una permanencia en otro país o cuando se utiliza para cambiar de hecho la residencia de los menores sin consentimiento.
Si existe desconfianza seria entre los progenitores, conviene dejar por escrito cuestiones como:
- destino;
- fechas;
- alojamiento;
- fecha prevista de regreso.
Y si existe riesgo de que los menores no regresen, hay que valorar medidas legales antes del viaje.
¿Qué pasa si el otro país tiene un sistema jurídico diferente?
Esta es una de las partes más difíciles de la custodia internacional.
Cuando los hijos están en otro Estado, la respuesta puede depender de los convenios internacionales existentes y del funcionamiento de los tribunales de ese país.
El Ministerio de Justicia advierte que la duración y desarrollo de un procedimiento de restitución en el extranjero dependen de las normas internas del Estado donde se encuentra el menor.
Esto lo hemos visto en la práctica.
Cuando intervienen países con sistemas jurídicos muy diferentes, como nos ha ocurrido en asuntos relacionados con Rusia y otros Estados, la estrategia debe estudiarse con especial cuidado.
No conviene asumir que una resolución española producirá automáticamente el mismo efecto en cualquier país.
¿Qué documentación conviene tener preparada?
Dependerá del caso, pero pueden ser importantes:
- certificado de nacimiento de los menores;
- documentación que acredite la filiación;
- resolución judicial de custodia, si existe;
- convenio regulador;
- pasaportes;
- certificados escolares;
- empadronamiento;
- documentación que acredite la residencia habitual;
- mensajes o comunicaciones sobre el posible traslado;
- información sobre dónde se encuentran los menores.
El propio Ministerio de Justicia menciona documentación sobre filiación, residencia habitual y resoluciones judiciales entre los documentos relevantes en procedimientos de restitución.
¿Qué debería hacer si mi expareja quiere irse al extranjero con nuestros hijos?
Lo primero es saber exactamente qué pretende hacer.
No es lo mismo irse de vacaciones durante dos semanas que trasladarse permanentemente a otro país.
Conviene aclarar:
- a qué país quiere trasladarse;
- durante cuánto tiempo;
- dónde vivirán los menores;
- dónde irán al colegio;
- cómo se mantendrá la relación con el otro progenitor;
- si ambos ejercéis la patria potestad;
- si existe ya una resolución judicial o convenio;
- si existe riesgo de que el traslado se produzca sin consentimiento.
Si no hay acuerdo sobre un cambio permanente de residencia, no conviene dejar pasar el problema esperando que se resuelva solo.
Conclusión
Si tu expareja quiere trasladarse a otro país con vuestros hijos, no significa automáticamente que pueda hacerlo por su cuenta.
Cuando ambos progenitores ejercen la patria potestad, el cambio de residencia internacional del menor requiere acuerdo o, si no existe, una decisión judicial.
Y si uno de los progenitores se lleva a los menores o los retiene en otro país sin consentimiento ni autorización, el asunto puede llegar a convertirse en un procedimiento de sustracción internacional de menores.
La experiencia nos ha enseñado que estos asuntos son mucho más fáciles de afrontar antes del traslado que cuando los menores ya se encuentran en otro país.
Si existe un riesgo real, actuar rápido puede ser fundamental.
Preguntas frecuentes
¿Puede mi expareja llevarse a nuestros hijos a vivir al extranjero sin mi permiso?
Si ambos ejercéis conjuntamente la patria potestad, el cambio de residencia a otro país requiere el consentimiento de ambos o una resolución judicial.
¿Tener la custodia significa poder mudarse a cualquier país con los hijos?
No necesariamente. La custodia y la patria potestad son cuestiones diferentes y hay que analizar la situación concreta.
¿Qué ocurre si se lleva a los niños y no vuelve?
Dependiendo de las circunstancias, puede existir una situación de sustracción internacional de menores y puede ser necesario iniciar un procedimiento de restitución.
¿Se puede impedir que los menores salgan de España?
En situaciones de riesgo pueden solicitarse judicialmente medidas como la prohibición de salida, retirada o no expedición del pasaporte y autorización judicial previa para cambios de domicilio.
¿Da igual el país al que se hayan llevado a los niños?
No. Los procedimientos y mecanismos disponibles pueden variar según el país y los convenios internacionales aplicables.
Nota: Este artículo tiene carácter informativo. Los procedimientos de custodia y sustracción internacional de menores dependen de las circunstancias concretas y de los países implicados.



